Se da por descontado que todos somos conocedores que, en supuestos de nulidad matrimonial, separación y divorcio en los cuales existiesen hijos menores de edad, se ha de determinar la forma y cuantía de la contribución de cada progenitor para sostener las cargas que suponen sus alimentos. Es lo que se llama pensión alimentaria.

Contrariamente a ciertos comentarios o expresiones que se divulgan, respecto de las pensiones alimentarias en favor de los hijos, se tiene que tener en cuenta:

  1. Que la noción jurídica “alimentos” comprende diferentes conceptos, que son la manutención, el vestido, la vivienda y la educación del alimentista o alimentado, si bien en procesos de nulidad matrimonial, separación y divorcio, la jurisprudencia ha entendido que se han de interpretar en sentido amplio, es decir, se busca, en interés del menor o menores, que se vean afectados lo mínimo posible y puedan llevar similar nivel de vida.
  2. Que la obligación de pagar alimentos es prácticamente de derecho natural, ya que, como dice reiterada jurisprudencia, “desde que se tiene un hijo, se tiene obligación de alimentarlo, quedando obligados los dos progenitores a proveerse de recursos económicos para atender tal obligación”. Es decir, no existe ningún tipo de excusa que permita dejar de pagar alimentos a los hijos y, en todo caso, sólo circunstancias (paro laboral, incapacidad, etc.) que atemperen esta obligación y puedan reducir la cuantía, aunque, según han coincidido diversas Audiencias de Catalunya, el mínimo vital para un hijo es de 300€ al mes, de manera que la pensión alimentaria mínima se fija en 150€.
  3. Que la obligación de pago de alimentos incumbe a los dos progenitores por igual, tanto a la madre como al padre, pero en proporción a sus ingresos. Esto supone que, una vez determinada la cuantía necesaria para cubrir los alimentos de un hijo, su pago se hará en proporción a lo que gane cada uno de sus padres. Si uno de ellos gana más, pagará mayor proporción.
  4. Que la custodia compartida no evita por si misma el pago de la pensión alimenticia, ya que, como se ha dicho, dependerá de lo que gane cada progenitor y de la proporción que se haya de aplicar. Por este motivo en muchas ocasiones, a pesar de establecerse custodia compartida, se fija también pensión alimenticia a favor de los hijos, que tendrá que pagar el progenitor mas adinerado.
  5. Que la pensión alimentaria se calcula en función de la realidad de los gastos de los hijos – vivienda, ropa, alimentos, colegios, material escolar, etc.-, de manera que no se puede incrementar artificialmente de tal forma que al final sirva para” patrimonializar al progenitor que la perciba cuando tiene que administrarla en beneficio de los hijos.

Pension Alimenticia